ALOHA!

Gracias por estar aquí y por dejarme compartir un poco más de mi pasión por el bienestar de la vida en todos sus ámbitos: cuerpo, mente y alma.

Concretar todo el conocimiento en un sólo lugar o bajo el mismo techo es un reto y más hacerlo en español y de una forma que no nos complique más la vida, sino la facilite. Así que agradezco y recibo retroalimentación con la mente y el corazón abiertos. 

En este experimento traté de ordenar un poco toda esta información, centrándome en la nutrición y en tres acciones que para mí son claves para la armonía del cuerpo, la mente y el alma. Para no repetir tanto, llamaré al conjunto de cuerpo, mente y alma Kokoro. (Para saber más del origen del Kokoro haz click aquí.)

ELEVAR

Es siempre importante elevar el Kokoro. Es bueno que tu cuerpo siempre esté erguido, tratando de alcanzar el cielo, expandiéndose; que tus células siempre estén fuertes para crecer, reproducirse y alargar la vida. Tu mente siempre debes tratar de elevarla: no sólo con sueños, sino también con información acertada. Abrir tu mente para poder recibir y entender todo lo que nos da el universo. Siempre tratar de llevar la mente un paso más allá. De igual manera es clave elevar tu alma y tu espíritu. Llevar el ser interior a un lugar más alto, buscando ser mejor persona, buscando alcanzar paz, tranquilidad y felicidad, teniendo en cuenta la paradoja que la felicidad la alcanzas en el proceso de llegar a ella y no cuando “llegas” a la felicidad.

ASENTAR 

Asentar tal vez no es la mejor palabra para traducir lo que en inglés conocemos como grounding, pero es lo que más se le puede acercar. Tu cuerpo debe asentarse para estar cerca de sus raíces, de la madre tierra. La gravedad existe para poner tus pies en el suelo y que no salgas volando. Asientas tu cuerpo para tener fuerza, para crear balance y estabilidad. Asentar tu mente también es importante, dándole quietud y un polo a tierra en medio de este mundo caótico, sobrecargado, y dinámico en el que vivimos. Para captar lo que significa asentar el alma, imagina y siente un abrazo fuerte y largo de una persona que amas. Aquel minúsculo momento en que no importa nada más sino estar en los brazos de esa persona, en el que suspiras y todo se detiene – ahí estás asentando tu alma, en ese AMOR.

CONECTAR 

A veces nos concentramos tanto en el cuerpo, que podemos descuidar la mente y el espíritu, o viceversa. Quizás estamos sanando el alma y en hacerlo olvidamos que también hay que cuidar el cuerpo y la mente. La belleza del Kokoro está en el balance del cuerpo, la mente y el alma, encontrando una conexión sana entre los tres y dentro de ellos mismos. Elevar y Asentar sirven siempre y cuando recordemos conectar ambos extremos. Físicamente tu ser terrenal se encuentra con tu ser celestial en una expresión exquisita y perfecta de la naturaleza: TU. Tú no sales volando en la atmósfera y no te hundes en el fondo de la tierra porque la inercia y la gravedad se unen para ponerte suavemente en la superficie y que vivas. 

Pãlana en Sánscrito quiere decir protectora nutritiva revitalizante.

No pretendo nada más que compartir un poco de la aventura que es nutrir el Kokoro. Presentar una forma de alimentarlo, de ejercitarlo y de agradecerlo a través de recetas y consejos basados en la medicina biológica, preventiva y funcional.

Gracias por leerme.

Namasté.