DEJA DE ALIMENTARTE DE P.A.N.

Los Pensamientos Automáticos Negativos son un concepto creado por el reconocido neurólogo y psiquiatra Dr. Daniel Amen. Originalmente ANTs (Automatic Negative Thoughts), el termino fue creado luego de que el Dr. Amen tuviera un encuentro entre pacientes suicidas, adolescentes con crisis existencial, una pareja matrimonial que se odiaba y una infestación de hormigas (ANTs).

El Dr. Amen estaba en lo cierto, los pensamientos automáticos negativos, como las hormigas, son una infestación en nuestro cerebro y pasamos valioso tiempo tratando de exterminarlos. En mi adaptación, estos pensamientos también son como el P.A.N, difíciles de resistir pero terriblemente dañinos para el cuerpo en su mayoría y es necesario eliminar el PAN de nuestra vida lo que más se pueda.

Cada vez que tenemos un pensamiento negativo (de tristeza, arrogancia, soberbia, rencor, desesperanza etc) el cerebro inmediatamente suelta químicos que hacen que el cuerpo se sienta mal — las manos sudan frío, los músculos se tensan, el corazón late más rápido. Además, la actividad en los lóbulos frontales y temporales del cerebro disminuye la capacidad de tomar decisiones, de aprender y de memorizar.

De igual manera, los pensamientos positivos (de felicidad, esperanza, amor, generosidad, gratitud etc) sueltan otro tipo de químicos que afectan de otra forma el cuerpo — las manos se calientan, los músculos se relajan, la presión arterial disminuye y el cerebro funciona mejor.

Así que para erradicar los efectos de las hormigas y el pan en el cerebro, es necesario empezar a disciplinar la mente. Para hacerlo efectivamente, es importante entender que tenemos diferentes tipos de PANes.

PAN DE ADIVINACIÓN

El pan que comen casi todos aquellos que tienen un desorden de pánico. Son expertos en predecir y asumir lo peor aunque no tenga evidencia alguna.

PAN PARA LEER LA MENTE

El pan que comemos cuando creemos que sabemos lo que los demás están pensando sin ellos decirlo en voz alta. Estas suposiciones y conjeturas nos meten en muchos problemas y son una de las causas más típicas de conflicto entre parejas.

PAN DE REMORDIMIENTO

Usualmente este pan está acompañado por una mermelada de “debí haber hecho esto o tengo que hacer esto, o si hiciera esto”. Las palabras que usamos para hablar con nosotros mismos son muy importantes.

PAN DE CULPA

Cuando culpas a alguien por los problemas en tu vida, te conviertes en víctima y no hay nada que puedas hacer al respecto. Muchos jugamos el juego de la culpa, pero rara vez resulta en algo positivo en nuestra vida. Toma responsabilidad por tu vida y cambia tus propios problemas.

PAN DE ETIQUETA

Acompaña muy bien los otros panes pues lo consumimos cuando nos llamamos a nosotros mismos o a otros un nombre despectivo. Las etiquetas son perjudiciales y disminuyen nuestra habilidad de ver las situaciones claramente.

Ahora que conoces los tipos de pan que te roban tu tranquilidad y tu felicidad, es importante saber como alejar el pan de la dieta. Hay tres cosas que puedes empezar a hacer ya para frenar los PANes.

ESCRIBIR

Cuando empieces a sentirte molesto, bravo, triste, nervioso o fuera de control, escribe lo que estas pensando. Luego identifica que tipo de pan estas consumiendo y empieza a digerirlo. Cada vez que le des un mordisco a este PAN, identifícalo y escríbelo. Escribirlo vuelve tu pensamiento tangible y te ayuda a identificar el hábito destructivo —identificarlo pero no escribirlo puede hacer que el pensamiento continúe estando nublado y vago.

RETAR

Luego de la digestión, debemos observar los efectos del P.A.N y debemos empezar a retar y conversar con los pensamientos negativos (desboronar el P.A.N) para quitarles su poder y que nosotros mismos tengamos y tomemos el control de nuestros pensamientos, ánimo y comportamiento. Empieza a contrarrestar un pensamiento negativo con dos positivos. Empieza a barrer las boronas para limpiar el caos que dejó el pan.

APRENDER

Cuando desboronas el P.A.N y te das cuenta de cómo te hace daño, aprendes a no comerlo. Desarrollas una lectura de tu cuerpo que te enseña como bloquear los efectos del pensamiento. Una técnica muy buena es interrumpirlo para que se reinicie. El Dr. Amen explica que hay varios patrones y estados en el cerebro que a veces se pueden restablecer. Eso se logra, por ejemplo, poniéndole pausa a una discusión. Entre parejas es bueno tomar un descanso yendo al baño o caminando por 10 minutos si la discusión se está poniendo agitada.

También puedes aprender a jugar pingpong y a bailar. El pingpong te ayuda a mejorar los reflejos del cerebro y a responder rápidamente — cualidad que necesitas para poder frenar meterte el P.A.N a la boca. El bailar primero te ayuda a crear balance en el centro del cuerpo y por ende en el cerebro. Estudios demuestran que los bailarines tienen una menor incidencia de Alzheimer.

El filosofo Inglés Francis Bacon dijo, “La lectura hace al hombre completo; la conversación, ágil, y el escribir, preciso”. Si bien leer nos abre la mente y nos da más pensamientos, la conversación afina nuestra habilidad de contribuir con un pensamiento en la oportunidad perfecta, y el escribir pule y solidifica los pensamientos. Y aunque este orden de ideas tiene lógica, para empezar a bloquear y dejar a un lado el antojo del P.A.N. es necesario escribir, luego dialogar y luego leer para aprender.

Namasté,

Referencias

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